miércoles, 31 de julio de 2013

17. Air Hostess


Llalalalalalal estoy subiendo muy seguido y caps largos…debo estar enferma.
Enfin este cap se lo dedico a lucia bc tiene una obsesión con esta canción.
Ahhh y tengo el line inutilizado así que estaré desaparecido una semana o así, añoradme. Me comunicaré a traves de lucia.
P.D: Este cap esta basado en una historia real, de lo bien que me lo pase en el avión de Nueva York. Bueno a lo mejor lo de las tijeras no pero el resto si, lo juro.

17. Air Hostess

You know I hate to fly,
but I feel much better
occupied my mind,
writting you a love letter…

Cuando respondo a la empalagosa sonrisa de la azafata con una mueca, que parece mas una amenaza de muerte que un saludo oigo la risilla ahogada de Leek. 
Camino por el estrecho pasillo ignorando no se que ofrecimiento de ayuda de la azafata.
-Joder, parecía barbie monta en avión.- No puedo evitar sonreír porque ese sería un comentario propio de mí.
Cuando veo las letras luminosas que indican mi asiento, el 12B, se me cae el alma a los pies.
-¡Genial!- Me toca sentarme entre una tía de unos catorce años con el portátil abierto en las rodillas y la típica camiseta de grupo pop comercial (no me entra como a la gente le van los tíos que cantan como ardillas en celo, en serio) y una cría de nueve años con aire tan inocente que me dan ganas de pegarle. Veo como a Leek le toca en el asiento del pasillo con un tío decente y la envidia me consume.
Le doy un toquecito con el pie a la del portátil, que me corta el paso, aunque mas que un golpecito de nada creo que ha pido una patada en toda regla.
Me fulmina con la mirada. Joder, así que es de esas.
-¿Que problema tienes?- Ella es borde, yo lo soy mas.
-Tu.- Al final paso por encima de sus piernas dando un saltito sin importarme el taco que suelta cuando golpeo su ordenador. No puedo decir que haya sido sin querer.
Me siento y después de media hora escuchando la música chillona y aguda a todo volumen que sale de los cascos de tíameplantoconelordenadoryjodoatododios (apodo chulo, eh) me quedo dormida, esperando que las seis horas de vuelo se pasen rápido.
                                                                                                                    X

Oigo una especie de clac continuo, cerca de mi oído, como una puerta al abrirse, la disquetera de la tele al cerrarse o…abro ligeramente los ojos y me encuentro con la peor estampa de mi vida: una niña con coletas y mirada diabolica, que sostiene unas tijeras cerca de mi cabeza.
-¡Ahhhhhh!-suelto el grito del siglo y todo el avión se vuelve hacia mí. Entonces recuerdo donde estoy y que la niña diabólica es la misma de nueve años inocente de antes.-Joder, puta psicópata. Juro que te arrancare las cejas mientras duermes- Entonces recuerdo que puedo haberla traumatizado de por vida y me muerdo la lengua. Veo que tiene los ojos como platos. 
-Aparta eso de mi cara. No vuelvas a hederlo, nunca. ¿entendido?- La tía el ordenador suelta una risilla de lo mas molesta que me provoca escalofríos.
-Zorron.-musito.
-¡Oye tu, como te atreves a llamarme zorron!- Frunzo los labios en una sonrisa sarcástica.
-Quiza, si no fueras tan zorron no tendría que llamartelo.- Antes de darle tiempo a contestar, se oye una voz femenina que anuncia nuestro aterrizaje.
-¡Por fin!-
Una persona normal habría tardado cinco minutos en bajar del avión.
Yo tardo menos de uno.

Me paso veinte minutos buscando a Leek, porque sinceramente los posibles destrozos que pueda causar el solo en un aeropuerto son infinitos.
Entonces unos brazos me rodean la cintura desde mi espalda haciéndome soltar un gritito ahogado, nada atractivo.
Sé que es él solo con el roce de sus muñecas sobre mis caderas.
Nunca podré acostumbrarme a su contacto, es tan…eléctrico.
El mismo calor que siento cada vez que me toca me redorre por dentro.
Creo que a los dos nos da miedo lo que pueda pasar si nos quedamos así mas tiempo. Me suelta. No se porque pero me decepciona, anhelo su piel. No,miento, pues claro que se por que. Lo que me pasa es que no quiero admitirlo.
-Te he visto ahí dentro.-
-¿Me has estado acosando? Pues que bien.- Se ríe.
-¿Que, haciendo amigas?-Por un momento pienso en decirle que yo no tenía de eso. Pero sería mentira, le tengo a él.
-Creeme, hubiese perefrido ir con barbie azafata- Sonríe. Pero no es por mi comentario.

lunes, 29 de julio de 2013

16. Jet Lag


Este cap se lo dedico a tere por el trajeado que hay por el medio.
Leek es genial…
Enfin, lean.

16. Jet Lag

I wanna share your horizon
and see the same sunrising
Turn the hour hand back to when you were holding me…

-Odio los aeropuertos.- Musito, abriéndome paso a codazos por toda la terminal, con Leek pisando los talones.
-¿Pero que dices? Tu problema es que vas demasiado rápido. Tienes que pararte y observar. Esto esta lleno de gente, y cada persona tiene una historia que contar, pero tu no te molestas en intentar escucharlas.-
-Se te va la chola.- Afirmo. Yo solo veo ejecutivos trajeados y gente sudorosa corriendo de acá para alla.
-Quieta.- Me sujeta de la muñeca. No lo hace con la suficiente fuerza como para retenerme pero yo tampoco me resisto con la suficiente enrgia como para soltarme.-Dame cinco minutos para convencerte. Si cuando haya terminado sigues pensando que los aeropuertos son una mierda me rendiré, lo juro.- Suspiro.
-Cinco minutos.-
-Mira hacia allí, ¿que ves?- Poso la vista en el lugar donde me indica. Veo a un hombre con una maleta y una tarjeta rosa en la mano frente al monitor que indica destino a Nueva Jersey.
-Veo a un hombre soltero que se va de vacaciones. Probablemente para desestresarse del trabajo. ¿contento?-
-Mal. Te has equivocado absolutamente en todo.- Enarco una ceja.- Ese hombre va a Nueva Jersey pero no como turista, mira su camiseta.-Por primera vez me fijo en el logo que tiene en el borde, me resulta vagamente familiar.- Es de los Red Bulls, el mejor equipo de fultbol de Nueva Jersey, y no conozco a nadie que se precie que apoye a un equipo que no es el suyo. Así que supongo que el es de allí. Vuelve a su ciudad, vuelve casa. Ademas es el logo de hace dos años y su maleta es especialmente grande. Por lo tanto lleva mucho tiempo fuera. Ahora mira la tarjeta que tiene en la mano.- En eso si me había fijado.
-¿Que le pasa?-pregunto.
-Es rosa. No creo que la haya comprado el ni un colega del trabajo ni su mejor amigo, ni el camarero de su bar. Hay corazones. Una tarjeta rosa con corazones, expresa el amor inigualable de la familia. Es de su hija. Ese hombre vuelve a casa a ver a su niña después de muchsiimo tiempo separados, Lenn.-
Cierro los ojos y visualizo la imagen de una niña de ocho años en camisón, levantándose a las seis de la mañana solo para poder ver a su padre y abrazarle de nuevo. Y sintiendo , que a pesar de todo , a partir de ese momento nunca volverá atener pesadillas porque su padre estará ahí para protegerla.

Siento el aliento de Leek en mi nuca.
-¿Y bien?-
-Adoro los aeropuertos.-

viernes, 26 de julio de 2013

15. Ticket Outta Loserville


Wiiiiiiiiii me gusta este cap, es largo, me gusta la canción, esta Leek, y tiene un momentillo prever un poco light pero bueeeehhhh. Y estoy subiendo muy seguido ehhh, me sacrifico por vosotras que lo sepáis. Para que luego digáis que no soy adorable.
Ea, a leer.

15. Ticket Outta Loserville

When I wake up,
I know you´ll gonna be there…
                 -x-
And you´re not just my valentine,
you´re mi ticket outta loserville…

-Eres un friki.- Creo que era la frase que mas veces le he repetido, la digo otra vez cuando me dice que quiere enseñarme su mascota. Me conduce hasta la parte de atrás de su sótano. Y aunque aun sigo bastante flipada por su "guarida" o lo que sea, le sigo. 
-Eso ya me lo diras cuando le conozcas.- Levanta un montón de mantas y debajo, hay una jaula con su mascota. Un ratón.
-Vale, autocorreción : eres un friki con un ratón.- Levanta la jaula a la altura de su cabeza.
-Es un hámster, no un ratón. Que me lo ofendes.-
-Ya, se le ve muy afectado.-dije sarcástica.
-¿No es adorable? Se llama Monk.- En mi defensa diré que intento retener la carcajada que sale de mi boca.
-¿No te preocupa que organice un complot mundial contra ti por ponerle ese nombre?- Enarca una ceja.
-¿Y tu como le llamarías, a ver?- No hace falta que lo pregunte dos veces, desde que lo he visto sé cual es su nombre, el de verdad.
-Tiene cara de Franki.-afirmo con rotundidad.
-Vale, primero: me parece que esto es parte de un trauma infantil y desde niña quieres ponerle ese nombre a cualquier cosa que se mueva, y segundo: no creo que los hámsters pueden tener cara de nada. Y tercero: se llama Monk y punto.- No estoy dispuesta a darme por vencida.
-Franki.-
-Monk.-
-Franki Monk.-
-Monk Franki.- Razonable.
-Hecho.-Una duda me asalta a la cabeza y sé que tengo que preguntarlo en defensa de Franki, digo de Monk, digo de Monk Franki. Joder que lío.-¿Cuanto tiempo lleva ahí?-
-¿Te refieres a Monk?-
-Si eso, a Franki.-
-Dos semanas desde la ultima vez que vine a verle.-
-Monstruo abandona ratones.-
-Me adoras.-
-Es verdad.- Lo digo sin pensar, pero no me arrepiento. Es la primera cosa sincera que digo en mucho tiempo.
                                                                                                             X
Subo al piso de arriba oliendo a rata y a mierda. Creo que Leek se da cuenta.
-La ducha es la segunda puerta a la derecha.-
-Gracias.- Me aseguro de coger una toalla para evitar momentos incomodos y una muda de ropa limpia. Entro en un baño de baldosas verdes y miro mi sonrisa en el espejo empotrado. Suspiro.
Me desnudo todo lo rápido que puedo porque ya no aguanto mas el olor y me meto bajo un chorro de agua fría que me despeja bastante. Cierro los ojos.
Cuando oigo unos suaves toques en la puerta supongo que debo de llevar horas bajo la ducha, pero al comprobar mi reloj de muñeca veo que solo han pasado cinco minutos.
No puedo verle la cara a traves de la cortina de la ducha pero por su forma de caminar sé que es Leek quien entra.
-¿Te fugarías conmigo?-lo suelta todo muy rápido.
-¿Que?-
-Tengo dos entradas para un concierto en Liverpool este fin de semana. ¿Quieres venir?- Quería, claro que quería. Pero también quería torturarle un poco.
-No.- Tomo nota de no volver a intentar torturarle mas cuando veo la sombra de su mano en el extremo de la cortina.
-Si no aceptas te juro que la abro.-
-Eso es trampa.-
-Uno…-
-¡Ehh eso no vale!- Ni caso.
-Dos…-
-¡Vale, vale! Iré, si.- Suelto un suspiro al ver que su mano desaparece. No sé si de alivio o de frustración. Creo que en fondo quería que… No, No , No. Somos amigaos y punto.
Veo su figura alejarse hasta la puerta pero antes de cruzarla se detiene.
-Querías venir desde el principio.-
-¿Ah sí? ¿Y porque crees eso?- Aun con los ojos cerrados distinguiría su sonrisa.
-As aceptado sin ni siquiera preguntarme el nombre del grupo.-Mierda. Ahí me ha calado.-No hagas esas cosas…o empezaré a pensar que te importo.-
El ruido de la puerta cerrandose me llega laos oídos con el doble de fuerza de la que debería.

martes, 23 de julio de 2013

14. All I Have Left Is You


Ale, subo muy seguido para compensaros. Si seque soy adorable :D
Este cap es un poco raro pero personalmente me gusta, seré rara, yo que sé.
Bueeeeh
Este cap se lo dedico a tere…bc yolo
Lean criaturitas del señor.

14. All I Have Left Is You

I could run, I could hide
When I'm crashing down who's the one who saves me?…

-Quiero pasar un día normal.-dije después de ducharme y cambiarme de ropa. Y lo dije con una sinceridad que hasta a mi me sorprendió.
-Creo que solo los vampiros tienen permitido decir eso.- Replica, pasándome una chaqueta verde un par de tallas mas grandes que la mía.
-¿Y que te hace pensar que yo no soy un vampiro a ver?- 
-Pues, no sé. Que la la luz del sol no te convierte en polvo o lo que sea.- Me rio.
-¿Es que tu no has visto crónicas vampiricas?- digo señalando un anillo plateado que llevo en la mano izquierda desde los doce años y recordando el poder que ejercía en la serie de televisión.
-Joder, seres una friki.- Murmura. Le doy un codazo.
-Callate, señor-consuela-desconocidas-en-mitad-de-la-noche- Los dos reimos. Había olvidado la ultima vez que me reía. Sienta bien.
-Vale, captado. Un día normal. ¿Y que quieres hacer?- En Nueva York no lo habría dudado un segundo, siempre que se me presentaba la oportunidad iba a mi sitio favorito en la faz de la tierra, el CBGB. Respiraba el olor a promesas de canciones, acordes lanzados al aire, y versos triunfales. Casi podía pasar por alto el putrefacto olor a sudor y a cerrado. 
Todo eso se escondía tras el inconfundible olor a música.
Pero ahora en Illinois no tengo ni idea.
-No sé.-admito.- Aquí no hay nada que ver.- Me callo la parte de que aunque lo hubiese yo estaría muy ocupada mirando sus ojos.
-Eso es porque no sabes donde hay que mirar.- Sonríe con picardía. Si en este momento me dice que me va a llevar a montar en dinosaurio, me lo creería.
                                                                                                       X

-¿Estas de coña?- Fué mi reacción cuando Leek me ordeno abrir los ojos en una sala oscura repleta de butacas vacías.
-Bienvenida al mejor lugar de todo Illinois.- Por un momento pienso que los efectos de todo el polvo que hay aquí le han afectado al cerebro y que no ve lo mismo que yo.
-Es un cine. Esto es un cine.-recalco por si no había quedado claro.
-Ese es el problema. Tu ves el cine, yo veo otra cosa.- No sé que mas se puede ver entre cuatro paredes negras a no ser que estés colocado hasta las cejas.
-Oye…¿tu estas bien?- Me chista para que me calle y me coge de la muñeca. Me arrastra por las escaleras hasta la ultima fila del cine.
Entonces me mira un momento en el que me termino de convencer de que se le ha ido la chota. Y entonces mis ojos se adaptan a la penumbra y distingo una puerta gris en la pared. Leek gira el picaporte y entramos.Dicen que el carácter de una persona se puede asociar con la música que escucha. Al principio no me lo puedo creer.
Es un espacio pequeño en el que cabrían cinco personas sin que ninguna saliese herida. Las paredes estaban cubiertas de pósters de AC/DC, los Sex Pistols y otros de esos grupos que ejercen una especie de atracción sobrenatural y adictiva sobre todo ser humano que sepa reconocer la buena música.
Avanzo por la pequeña habitación y a mi derecha descubro un escritorio sobre el que descansan miles de bocetos y dibujos de carátulas de CDs que apenas reconozco. Entre todos ellos descubro un par que llaman mi atención. Son de algunos de mis grupos favoritos. Recuerdo que, aunque compartía mi adicción por blink-183 con Dann, no había compartido con nadie el reflejo de cientos de tardes tirada boca arriba escuchando The Black Parade de My Chemical Romance, ni siquiera con él. Ahora al ver el dibujo de su carátula con la firma de Leek al final de la hoja se me dibuja una sonrisa que no me molesto en esconder. Después de un silencio eterno pero agradable, Leek habla.
-Creo que tengo mucho que enseñarte chica del callejón.-
-Y yo mucho que aprender chico misterioso.-

lunes, 22 de julio de 2013

13. Hello Again


Creo que lo mejor es no decir nada porque llevo dos semanas sin subir y me arriesgo a que me matéis a tomatazos pero tengo muchas dedicatorias atrasadas y eso me da el mismo miedo así que
Este cap va para lucía por una lista bastante larga de razones:
1- le debo la idea del pedofilo
2-
3-
vale juro que me las sabia de memoria pero me quede mirando al techo (creo que voy a convertirlo en un deporte legal) y se me olvido. Enfiiiiin lucia no te indignes.
P.D: Intentare subir mas esta semana para compensar.
Ea, a leer.

13. Hello Again

Hello again, it seems to long
Since we last met, how has it gone…


Cuando me despierto en una cama que no es la mía, suelo tardar en enfocar la vista y recordar todos los acontecimientos que me han llevado hasta ella, eso no ocurre cuando abro los ojos envuelta en un lío de sabanas con el chico de pelo cobrizo mirándome distraído.
-Aquí los efectos secundarios del alcohol.-dice como toda explicación.
-Supongo que tu los conoces bien.-rebato.
-¿Que puedo decir? No todo el mundo se levanta con el pie derecho.- Me dirije una media sonrisa, y en este momento me prometo que haré cualquier cosa para ganarme otra igual.
-Buenos días chico misterioso.- Es mentira, lo sé. Pero me gusta como le queda, le pega.
-Buenos días chica del callejón.- Se sienta al borde de la cama.- Bueno…, ¿me vas a contar que hacías donde te encontré a las cuatro de la mañana?-pregunta, enarcando una ceja.
-Depende, ¿Me has preparado algo para desayunar?- Podría haberlo hecho para desviar el tema de conversación pero la verdad es que me muero de hambre.-Por tu cara de culpabilidad deduzco que no.- Ahora me toca a mi dirigirle una mirada sarcástica.
-No es culpabilidad, sino mas bien pereza. Y dado que la intriga me calcome creo que voy a hacer tostadas.- Después de decir esto desaparece de la habitación por una puerta que supongo que comunicara con la cocina.
Apenas un segundo mas tarde ya empiezo a echarle de menos. Esa presencia que me hacia sentir estable. Me dejo caer sobre el colchón.
Me recuerda. No se porque estoy tan segura pero lo estoy. Aunque teniendo en cuenta mi historial de corazonadas quizás debería visitar a un psiquiatra.
Da igual, eso ya lo pensare después de desayunar. Justo en ese momento el chico entra con un plato con bordes azules en el que descansan dos tostadas humeantes. En la mano lleva una taza de café, me la pasa y le doy un trago, sin importarme los quejidos de mi lengua abrasada por su temperatura.
-Por cierto me llamo Leek.- Me tapo la boca para evitar expulsar todo el cafe que hay dentro.
-Eso no es un nombre.-
-Si te dijera el veradero te reirías.- Recuerdo mi propio nombre completo y no estoy tan segura. Sacudo la cabeza. No soy quien para cuestionarle, al fin y al cabo no somos tan diferentes.
-Bueno Leek, yo soy Lenn.- Me mira divertido, como si toda la situación le hiciera gracia, se me dibuja una sonrisa involuntaria casi idéntica a la suya.
-Dado que nuestros nombres falsos juntos parecen los de una pareja de hermanos malcriados de una telenovela barata creo que vas a tener que darme una de tus tostadas.- Veo su mano avanzar hacia mi plato y la aparto con un manotazo amistoso.
-Eso ni de coña.- Estoy en la cama con un semi-desconocido con el que me acosté hace cuatro años, he vuelto a mi ciudad natal donde mis padres me odiaban, mi ex-mejor amiga es una zorra y mi ex-novio un capullo, y los efectos del alcohol aun no se han extinguido por completo, creo que me merezco cada migaja de estas tostadas.

Al ver sus ojos clavados en los míos, me siento feliz, a mi manera.

jueves, 18 de julio de 2013

12. Gone Too Soon


Wiiiii llevo dos semanas sin subir, soy muy aplicad lo se lo se….ok no
Bueeeno, este cap va para María, campeona gallega!!!! ahora se hada famosa nos dejara atrás y dejara de leer este fic en el coche de camino a entrenar, snif snif…
Ea, lean criaturitas del señor.

12. Gone Too Soon

You were always there,like a flashing light.
In my darkest days, you were there to guide me.
Oh, I miss you now, I wish you could see
just how much your memory will always mean to me…


Llevo tres días en Illinois y he descubierto que nunca podré sentirme como en casa.
Intento obligarme a cambiar de opinión, porque recordarme que mi vida es un asco me gusta solo un poquito mas que darme martillazos en la cabeza.
Después de tres horas acurrucada contra el muro del ultimo edificio de una calle que ni conozco, apretando una botella de bourbon casi vacía, hasta hacerme daño en las manos, sé que las lagrimas no tardaran en cubrirme. Pero me siento tan sola que hasta ellas me han abandonado.
Solo estoy yo , un mundo muy grande que me odia alla a donde vaya y recuerdos. No me molesto en apartarme la maraña de cabello que me tapa la vista porque me da igual. Me abrazo las rodillas pero el frío sigue congelando por dentro, arrastrando cada buen momento que creí haber vivido y sustituyendolo por otro cruel. Y es que por cada minutos que he sido feliz, hay decenas de horas en las que no lo he sido.
Todo duele, el murmullo del viento, mi brazo contra mis piernas, el cristal de la botella de alcohol…
Ni siquiera levanto la vista cuando oigo una voz cerca de mí. Mas que por pereza, porque no creo que sea real. Hasta veo a una mano firme y de rasgos rectos apartarme el mechón que me cubre los ojos y ponérmelo con cuidado detrás de la oreja. Ni siquiera me molesto en mirarle la cara. La simple compañía del extraño aleja poco a poco la soledad que me invade y mitiga el dolor. Intento sonreír pero lo único que consigo es hacer una mueca torcida.
-¿Que te ha pasado?-mostraba seguridad y eso me hizo sentirme segura a mí también.
-Había alguien que me hacia ser buena.-respire hondo.-pero ahora ya no esta.- Soy plenamente consciente de que no me estoy refiriendo a Harry.
Hay un instante de silencio reconfortante hasta que el desconocido habla.
-A veces lo mas importante no son las personas que despedimos sino a las que acabamos de conocer.- Por primera vez, recuerdo de que me suena su voz, y me extraña por que ha pasado mucho tiempo, pero la recuerdo. Sigo el contorno de su mano, recorro su brazo hasta su hombro, pasando por su cuello y al llegar a su cara, no puedo estar mas segura de que es él. El chico que ahora me susurra palabras de compasión es el mismo con el que estuve en aquella gasolinera hace cuatro años, cuando mi mayor preocupación era escoger que whisky prefería.

lunes, 8 de julio de 2013

11. A Song For Where I´m From


11. A Song For Where I´m From

And even if those days are gone,
they give strenth to carry on.
It still feels like home to me...

Mientras observo el cristal empapado del coche de mi padre, imagino que cada una de las gotas de agua que hay sobre el representa una de las cosas que he perdido. Donna, Harry, "Stucks", Dan…la ultima es la gota mas grande. La veo deslizarse hasta el final del cristal y desaparecer para siempre, pronto otra gota la sustituye, pero no es lo mismo.
Mi padre me lanza la decimocuarta sonrisa de complicidad por el espejo retrovisor. Me muerdo la lengua para no decirle que pare y miro hacia otro lado.
No se cuanto tiempo llevo en el coche pero ir por carretera desde Nueva York hasta Illinois no puede ser sano.
Y entonces pasamos por un parque, los recuerdos se agolpan en mi mente y empiezo a recordar, cada árbol, cada casa, cada trozo de tierra que había dejado atrás.
Siento mi pulso acelerado en los oídos al aparcar frente a una casa color crema.
Una mujer con un sencillo vestido azul marino se lleva la mano a la boca al verme salir del coche. Mama.
La verdad es que ella esta…igual. Y yo pues…hecha una mierda y con los mismos vaqueros de hace cuatro años. En fin no doy la imagen de hija modelica, candidata para sacerdotisa/estudiante de Jail/lider de asociaciónes benéficas, pero iban a tener que aguantarse. Me habría gustado decir que la echaba de menos o que una descomunal felicidad me embargo al verla de nuevo. Pero seria mentira. Me siento como cundo ves a un familiar desconocido. Ya sabes, esa persona que crees conocer de algo pero que no has visto en tu vida. Asi era mi madre para mí en aquel momento. Me acerco a ella sin tener muy claro como afrontar este momento. Así que la miro a los ojos, agarrandola por los brazos y le aclaro lo evidente.
-Hola mama. No te he perdonado.- Sintiéndome mejor e incapaz de ver rodar una sola lagrima por sus mejillas subo al piso de arriba y me satisface volver a oír el crujido de las escaleras enmoquetadas y me aterra comprobar que mi habitación sigue exactamente igual  como la deje. Lo sabían, sabían que volvería. Era su pequeña victoria y yo su pequeño trofeo. Aparte de un manotazo todas las cosas de la primera alacena que encontré, tirándolo todo al suelo. De pronto las buenas sensaciones se habían esfumado y aquellas casa me pareció clacstrofobica. Con el único pensamiento de salir de allí desgarrandome el pecho. Abri la ventana intentando que el aire de lo que había sido mi hogar me tranquilizara, pero solo conseguí que me provocase ganas de vomitar.

lunes, 1 de julio de 2013

10. Break Your Little Heart


10. Break Your Little Heart

I’m moving on 
but you’re left behind
A pretty face,
but the chace ain’t worth the prize… 


Llevamos casi dos horas abrazados. Aunque solo me doy cuenta de que el tiempo ha transcurrido al ver la hora, en el móvil de Harry, cuando su pantalla muestra un nuevo mensaje. Se guarda en móvil rápidamente en el bolsillo después de leer el mensaje, sin darme tiempo a verlo a mí. Se separo de mi, bruscamente. Entrelaza sus manos en la nuca y se frota el pelo con ellas, haciendo que un par de mechones se cuelen entre sus dedos.
-Tengo que irme.- La verdad es que no se a que ha venido eso.-¿Vas a estar bien?.-asiento. Pero no creo que haya visto mi gesto si quiera, esta muy ocupado saliendo por la puerta. Tengo el tiempo justo para arrepentirme de preguntarme a donde ha ido. Joder, me estoy volviendo demasiado controladora ,  decir que Harry ha estado pegado a mi toda la semana sería mentir porque lo ha estado los últimos cuatro meses. El también tiene vida y yo se la estoy jodiendo. Literalmente. Que Dramon. De pronto me siento estúpida. Decido salir a por algo para beber y recuerdo la vieja maquina que hay en el pasillo del fondo de este edificio, en la que la bebida suelen salir sin que metas ninguna moneda porque creo que tiene mas de noventa años.
Avanzo por el pasillo de paredes desgastadas y doblo un par de esquinas. La verdad es que no hace tanto que realice este mismo recorrido pero tengo la cabeza tan embotada que me confundo de camino un par de veces. Cuando sé que faltan unos metros para llegar hasta la maquina, veo un regalo del señor sobre una pequeña mesilla. Una botella de vodka sin abrir. Sin dudarlo un segundo miro a ambos lados y al asegurarme de que sus propietarios no estén cerca, la cojo.
Hay casualidades que dejan una huella horrible en las personas. 
Por alguna razón desconocida decidí dar toda la vuelta y seguir recto en vez de deshacer lo andado y volver a mi apartamento, digo, al apartamento de Harry por el camino mas corto.
Sigo avanzando, intentando despejarme un poco. Al doblar la esquina, me freno en seco. Una imagen me deja paralizada, incapaz de moverme, incapaz de pensar.
La espalda desnuda de Harry, empuja a Donna (en ropa interior) contra la pared. Entonces ella me ve. Por un segundo en el que no consigo asimilar nada ambas nos quedamos así, mirándonos, inmóviles. Entonces ella me dedica una sonrisa llena de crueldad y diversión, pero también de…placer.
Como si estuviera disfrutando de la situación. 
Harry se vuelve al sentir el impacto de la botella de vodka contra su cabeza. Sus pupilas se dilatan no se bien si de el dolor o si de verme ahí plantada presenciando su preciosa escena sexual con la puta de mi mejor amiga.
Miro a Donna y le dedico las únicas dos palabras que se merece oír.
-Zorra asquerosa.- Mi comentario no parece importarle pero me siento mejor ahora.
-Oye Lenn, te lo puedo explicar…-empieza Harry, haciendo una mueca de dolor y llevandose una mano al punto dolorido de la cabeza.
-Vete a la mierda.-le corto. Me mira como si yo fuera la mala, como si él fuera el que me hubiera encontrando dándome el lote con otro en el pasillo justo después de convencerle de que estaría a su lado.-Solo siento no haberte golpeado mas fuerte.-Le dedico una sonrisa de asco y me voy, dejándolos solos y con la boca abierta. Decidida a no derramar lagrimas por alguien que no lo merece. Y aun así lloro, pero son lagrimas de rabia. Sin pensar en lo que hago, bajo corriendo las escaleras hasta llegar a la recepción del apartamento donde en una butaca veo a mi padre con ojos cansados y sorprendidos de verme allí, con los ojos vidriosos y una mueca decidida en la cara.
-Lo haré.- 
-¿Perdon?- me dice, aunque sabe perfectamente a lo que me refiero.
-Me iré a casa contigo.-Le dedico una mirada suplicante y sonríe al o irme decir las tres palabras que cambiaron mi vida para siempre.-Sacame de aquí.-