jueves, 8 de agosto de 2013

19. A Dance You Won´t Forget


Ultimo cap de la segunda temporada!!!!!!!
Es empalagoso but tb es prever so...

19. A Dance You Won´t Forget

They say love is magic,
they say it´s always there
but I can show you a magic trick,
I can show you how to dissapear…

Me reiría si alguien me dijera que me iba a pasar la noche de un viernes tirada en una terraza escuchando musca deprimente desde mi iPod conectado a un pequeño altavoz que pinte  de negro con esmalte de uñas el año pasado. Pero así es.
Me aferro con fuerza a la manta de lana que me envuelve el torso, ya que aunque pica un montón es lo único que me protege. Observo un reflejo en el agua de la piscina del hotel en el que nos ha colado Leek, legalmente creo. 
Es el reflejo de una chica que ya no puede soportar mas peso sobre sus hombros y a la que nadie escucha cuando grita basta. Soy yo.

Oigo unos pasos que vienen hacia mi y sé de inmediato quien es. Es lo que necesito, y aunque no estoy preparada para enfrentarme a nada con el no es un desafío. Solo somos nosotros. Se sienta a mi lado.
-¿Estas bien?-Pregunta Leek.
-No.-
-Necesitabas decirlo.-Me coge la barbilla con la mano y me obliga a mirarle a los ojos.-No puedes seguir fingiendo que todo va bien, Lenn. Y se que no quieres.-
-Tu no lo entiendes, quiero olvidar.-
-Eso es lo que queremos todos.-suspira. El sonido que hacen sus labios al dejar escapar esa pequeña cantidad de aire me hace estremecerme.
-Siento que al final no hayamos podido escuchar a Fearless, en serio.- Aparta su mano de mi barbilla y al instante deseo que no lo hubiera hecho. Entonces cambia la canción que esta reproduciendo mi iPod por una balada de Fearless Vampire Killers y me tiende la mano.
-Siempre nos quedara esto.- susurra.
-Exacto siempre nos quedara una balada susurrada por un altavoz estropeado en la terraza de un hotel cuya estancia no se aun si hemos pagado.- Sonrie, pero intuyo que no es por lo que acabo de decir. Reparo en la mano que aun sostiene en alto y se la cojo.
Se levanta y me arrastra consigo. Apoya la mano que le queda libre en mi cintura y sin pensar bien lo que hago descanso mi aturdida cabeza en el hueco de su hombro. Se acoplan a la perfección, como piezas de un puzzle.
-Soy…adicta a sufrir. Creo que no puedo vivir sin ello.-Podría haber dicho cualquier cosa, pero dijo algo que me hizo cambiar a una postura en la que pudieses verle la cara.
-A la mermelada.-
-¿Que?- casi se me escapa una sonrisa. Casi.
-Soy adicto a la mermelada.- Ahora si sonrío. Vuelvo a la postura previa porque añoro el contacto de su piel bajo su camiseta. 
Hay un enorme silencio.
- A mis vaqueros.- Me aprieta un poco mas fuerte contra el.
-A Monk.- El contacto de su piel anula mis sentidos. Me acerca un ppc mas.
-A que dejes de llamar a tu pobre rata Monk.- Reímos. Baja su mano un par de centímetros hasta la curva de mi cadera.
-A soñar que aprenderé a tocar la guitarra.- Descanso toda mi frente sobre su hombro.
-A soñar que algún día te enseñare.- Ahora soy yo la que se pega mas a él. Deslizo mi mano tras su nuca.
 Y entonces, sin avisar el muy capullo me empuja y me caigo a la piscina. Afortunadamente consigao tirarle conmigo.

Salgo a la superficie jadeando.
Estamos tan juntos que apenas se distingue el aire que respira cada uno.
-A ti.- Y como única respuesta y sin poder aguantar mas lo que llevo queriendo hacer desde que pase la primera noche en su casa le echo las manos al cuello y pego mis labios a los suyos.
Entierra sus manos en i pelo y luego las baja hasta mi nuca, recorriendo mi espalda, explorandola.
Introduzco mis manos bajo su camiseta, y recorro su extensa espalda…la forma de sus omoplatos,  el torso de sus brazos, el circulo perfecto de su caderas…
Y entonces ocurre algo dentro de mí que nunca había experimentado, el roce de nuestros cuerpos, es cuando menos, eléctrico. Nuestros labios gotean a causa del agua pero no nos impide seguir besándonos.
Sin saber bien como salimos de la piscina y acabamos rodando sobre el suelo de azulejos blancos que hay junto a ella.
Se gira hasta quedar completamente sobre mí, nuestras caderas se mueven haciendo movimientos acompasados, estamos tan juntos que no se distingue el cuerpo de acda uno. Respiro con dificultad al enredar mis piernas en las suyas. Pero aun así no basta, hay demasiada ropa entre nosotros.
Me quita los vaqueros y disfruto de cada momento en el que mi cuerpo entra en contacto con el suyo… Y consigue algo que nadie, ni siquiera Harry haba logrado jamas, que solo me importe el aquí y el ahora.

Acabamos chorreando tendidos uno junto al otro. Coloco su brazo de modo que pueda usarlo a modo de almohada. Me siento…bien. Y entonces lo comprendo.
-Yo…-empieza Leek, pero le corto casi al instante.
-Tengo que irme.-

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